
KINHIN
La meditación en movimiento
Kinhin es la práctica de la meditación caminando.
Entre dos periodos de zazen, el cuerpo se mueve con plena conciencia, manteniendo la misma presencia y atención.



Caminar con presencia
Kinhin es meditación en movimiento y se practica entre dos sesiones de zazen. Es caminar con plena conciencia, aquí y ahora, manteniendo la atención en el movimiento.
Con cada paso se avanza medio pie y se coordina el movimiento con la respiración. Con la inspiración se inicia el paso; con la espiración se mantiene la inmovilidad llevando el peso del cuerpo sobre el pie delantero.

COORDINACIÓN Y VERTICALIDAD
Durante zazen, la respiración se convierte en tranquila y natural.
La expiración es larga, profunda y silenciosa. La inspiración llega de forma espontánea, sin forzar.
Este ritmo permite que el cuerpo se fortalezca, el cerebro se refresque y la circulación se renueve.

LA POSICIÓN DE LAS MANOS
La expiración lenta y profunda limpia las complicaciones de lo mental. La mente se vuelve clara como un cielo sin nubes.
No se trata de controlar la respiración, sino de dejarla fluir con plena conciencia.

CONTINUIDAD DE LA PRÁCTICA
Kinhin no es un descanso entre zazen, sino una continuidad de la práctica. Es llevar la misma conciencia del cojín al movimiento.
